martes, 7 de abril de 2009

...Noche.

Un color extraño inundaba la noche, esa noche.
Ninguna noche, vista o no vista aún, podría tener ese mismo color.
Un color indescriptible, misterioso y al mismo tiempo... no.
La noche cubierta de brillantes estrellas, una a una, cual lágrimas en las mejillas de la bóveda celeste. Estaban ahí, como para cumplir con alguna misión...
Y la Luna se alió en dicha consigna.
Tanta diferencia existe entre las palabras "casualidad" y "causalidad"... y sin embargo, esa noche convivieron juntas las dos, disputándose el primer lugar en la historia de esa noche.
Y el milagro sucedió, aunque también pudo no haber sido un milagro, pudo haber sido la causalidad gritando y exigiendo que "sucediera" lo que tenía que suceder, lo previsto.
Sucedió.

Magia pura.

Y aquí estoy yo... encursiliándolo* todo. Esta es mi misión, no sólo las estrellas o la luna tienen misiones. Además se presta esta noche, aunque no tiene ni tendrá el mismo color.

DG.

*Encursiliar = verbo de dudosa procedencia, muy dudosa, que junta dos acciones, 1) la de "encursiar..." acción de enmielar algo hasta extremos insospechados y 2) "liar"... acción de enredar, complicar.
He ahí el porqué complico todo, o casi todo.

4 comentarios:

J. eMe. dijo...

La noche se tiñó del color de nuestro sueños, y ese color nos confundió hasta el extremo de que, cuando llegó el milagro, la miel de la noche se pobló de azúcares y colores. Tenía que suceder, estaba escrito...

Muy buena reflexión, mi querida amiga...

Besos

Jv. dijo...

La magia pura es maravillosa y también difícil de comprender, expresar. Tú lo hiciste a la perfección.

Saludos.

Lord_of_illusion dijo...

La noche es la aliada perpetua de las cosas magicas, y la luna el medio por el cual el sue;o se transforma en realidad, me gusta tu prosa definitivamente, y ya vi que me perdi algunos mas asi que seguire viniendo mas seguido
y me gusto tu definicion de encursiliar jejeje
abrazitos de rompope y caramelo

Adela Mizrahi dijo...

El escrito convinado con la musica de la pagina te trasportan a esa noche. Esta parte: pudo haber sido la causalidad gritando y exigiendo que "sucediera" lo que tenía que suceder, lo previsto.
Sucedió.
Me gusta. Me mueve.
Besos y si tienes oportunidad pasa por mi blog.
Besos

Adela